En un contexto donde la eficiencia regulatoria es clave para el acceso oportuno a tratamientos innovadores, el Instituto de Salud Publica ha dado un paso relevante al incorporar mecanismos de confianza regulatoria en el registro de productos farmacéuticos biológicos.
Esta nueva directriz permite considerar evaluaciones de la Agencia Europea de Medicamentos, alineándose con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y con tendencias internacionales en la materia.
¿Qué implica este cambio? ¿Cuáles son sus alcances y desafíos?
Te invitamos a revisar esta alerta, preparada por nuestro socio Juan Francisco Reyes y el asociado Juan Cristóbal Ríos, para conocer los principales aspectos de esta medida y su impacto en la industria.
10Abr